El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reducido al mínimo su presencia pública durante el avance del juicio por corrupción que afecta a su Ejecutivo. A lo largo de las semanas en que se ha desarrollado la fase oral del proceso, Sánchez ha optado por no hacer declaraciones mientras alternaba viajes internacionales con estancias en La Moncloa. Entre los lugares que ha visitado recientemente figuran China, Chipre y Armenia, coincidiendo con momentos decisivos del juicio.
Este lunes, Sánchez asistió a una reunión de la Comunidad Política Europea en Ereván, Armenia, a más de 5.300 kilómetros del Tribunal Supremo, donde el exministro José Luis Ábalos ofrecía su declaración. Su ausencia mediática durante esta etapa contrasta con su participación en anteriores procesos judiciales, como el caso Kitchen. En este caso, ha minimizado drásticamente su contacto con los medios, evitando preguntas incómodas sobre las acusaciones que enfrenta su gobierno.
El juicio arrancó el pasado 7 de abril y desde entonces ha expuesto una serie de testimonios relevantes, como el de la empresaria Carmen Pano, quien aseguró haber entregado 90.000 euros en efectivo para el partido, o el del empresario Víctor de Aldama, quien implicó directamente a Sánchez. Sin embargo, el presidente ha optado por una estrategia de distanciamiento que lo ha llevado a programar actividades fuera del país durante las jornadas más cruciales del proceso.
Durante los primeros días del juicio, Sánchez permaneció en La Moncloa sin agenda pública relevante, salvo por una aparición breve en un museo de videojuegos para grabar contenido promocional. Posteriormente, viajó a China, donde acudió acompañado de su esposa, Begoña Gómez. En semanas posteriores, evitó pronunciarse durante sus intervenciones en España y programó una visita oficial a Chipre. En los últimos días de abril, mientras continuaban los interrogatorios en el Tribunal Supremo, asistió a eventos como el Invest in Spain Summit celebrado en el Teatro Real.
El pasado miércoles, mientras tenía lugar la declaración de Víctor de Aldama que involucraba al presidente, Sánchez apenas se dejó ver en el Congreso y pronto regresó a La Moncloa, una actitud que ha suscitado críticas sobre su disposición para afrontar un juicio que cuestiona la transparencia de su administración. Ahora, con su participación en Armenia, pone fin a este periodo controvertido permaneciendo alejado del centro mediático.
Procedencia: El Debate https://www.eldebate.com/espana/20260504/sanchez-pasado-juicio-corrupcion-gobierno-fuera-espana-metido-moncloa_413788.html

